El Gobierno provincial reforzó el monitoreo de la cuenca, preparó centros de evacuación y coordinó acciones con municipios, fuerzas de seguridad y organismos públicos ante el riesgo de nuevas inundaciones, tormentas, granizo y fuertes vientos.
Ante la crecida del río Uruguay y la previsión de un período prolongado de lluvias intensas, Misiones activó el Plan Provincial de Emergencia para anticiparse a posibles inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos.
El operativo concentra sus principales acciones en las localidades ubicadas sobre la cuenca del Uruguay, donde las autoridades preparan centros de evacuación y coordinan la asistencia con los municipios más expuestos.
El protocolo fue creado en 2016 y contempla la intervención articulada de organismos provinciales, fuerzas federales, Policía de Misiones, Bomberos y distintas áreas del Estado.
El gobernador Hugo Passalacqua había convocado el 27 de mayo al comité de emergencia, integrado por las máximas autoridades provinciales y representantes de Salud Pública, Educación, Desarrollo Social, Turismo, Vialidad Provincial, el Iprodha y otros organismos.
Preparan centros de evacuación en la costa del Uruguay
La prioridad está puesta en los municipios que podrían sufrir el desborde del río. Los equipos provinciales y comunales trabajan en la identificación y preparación de espacios destinados a recibir a las familias que deban abandonar sus viviendas.
El esquema también incluye el monitoreo permanente de los caudales, la coordinación de recursos y el relevamiento de las zonas que presentan mayor riesgo de anegamientos.
Las precipitaciones registradas en Brasil representan un factor determinante, debido a que inciden directamente sobre el comportamiento del río Uruguay aguas abajo. Según la información oficial, alrededor del 80% de sus crecidas está vinculado con las lluvias ocurridas en territorio brasileño.
Frente a esa situación, los organismos provinciales concentran sus esfuerzos en la prevención, la mitigación de daños y la preparación de los equipos de respuesta.
Acciones frente a tormentas y fuertes vientos
El protocolo no se limita al riesgo de inundaciones. También contempla medidas ante tormentas severas, granizo y ráfagas intensas, entre ellas la limpieza de desagües y canaletas, la poda preventiva y la revisión de árboles, postes y estructuras que puedan representar un peligro.
Además, se capacita de forma permanente a los equipos que participarán de los operativos y a docentes que podrían colaborar con la atención de las familias alojadas en centros de evacuación.
El monitoreo meteorológico continuará de manera constante, ante la posibilidad de que las condiciones de inestabilidad se prolonguen durante los próximos meses.





